El chofer de la unidad 924 de la línea 49 de colectivos sabía que algo había fue de lo normal. Sentía «ruidos» en la parte delantera del vehículo, y le pidió a los mecánicos que revisaran.
Cabe aclarar que este modelo de colectivos tiene el motor en la parte trasera, de manera que no podía tratarse de un problema mecánico. Podría ser algo eléctrico, pensó.
Pero la gran sorpresa se la llevaron todos cuando al desarmar la parte delante del chasis para acceder a la parte interior del vehículo se encontraron con una gata que había hecho su nido y parió a unos tres gatitos.
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Todos se preguntan ahora cómo no se cayeron del vehículo, o cómo hizo la madre para atender sus propias necesidades y luego regresar al micro, sin alejarse demasiado, o cómo no se asustaron con los ruidos y el movimiento diario del colectivo. Insólito.